Sentimientos para compartir con Nicolás

Escapada al Cerro Uritorco, Córdoba. Papá Martín con Nicolás.

21-22-23 de Enero del 2005.

Hijo mio , ya hemos vuelto de nuestro primer viaje juntos por la ruta. Ya fuimos al Uritorco en Córdoba, y mientras te escribo esto, vos estas durmiendo en tu cama y tu mamá te cuida.

Te quiero contar que me maravilla todo lo que sos y hacés. Me emocionás , me derrito de amor y alegría, porque mientras vos estabas en la panza de tu mamá , yo escribí cuentos cortos sobre un dinosaurio Nicolate que recorría el país de Argentina. Yo escribí esos cuentos pensando en vos , y hoy pudimos terminar nuestro primer viaje de paseo y exploracion.

Amo muchísimo pasear con vos, y veo como vas cambiando : en este viaje, cuando íbamos , estabas excitado, querías jugar y eras super impaciente conmigo y con Mauro, mi amigo y tuyo tambien. Estabas cansado ya de varias horas de manejo sentado. En cambio, cuando volvíamos de regreso a Buenos Aires, te portastes rebien, las 9 horas de viaje sentado al lado de papá, charlandome, jugando, durmiendo con la cabeza recostada en mi pierna, escuchando historias y mirando la ruta.

¡Crecistes tanto en 2 dias!

“-Mira papá, un fumarrillo en el piso” – me dijistes cuando vistes una colilla de cigarrillo. Y me maté de risa!

Tambien te ibas y te quedabas jugando con los otros chicos al camping, al metegol y al pool, y a tirarle piedras a los sapos.

“-Papá, ese chico le tiró una piedra al sapo en el pecho, que le cortó la piel y le salió sangre” – me contastes.

“-Papá, te puedo comer la Oreja de Van Gogh” – me preguntastes, y me chupeteabas la oreja con la lengüa y los dientes y me dabas cosquillas, y yo me reía de verdad con ganas! Y de amor!

¡Esos mimos que me distes!

“-Papá, me contas una historia?” – preguntastes

“-Cual?” – te dije

“-No importa, la que vos quieras” – Y me sorprende, me fascinan tus ganas de escucharme, no importa en qué.

Ya en la playa El Faro, escuchabas los chistes que contaba Máximo, el papá de Sol, Rocio y Tobías y ademas tambien del perro Bongo. Y vos le pedías permiso para escuchar – Y me preguntabas si Máximo te estaba hablando a vos. Estas descubriendo el nuevo mundo de los grupos de amigos, con adultos y con chiquitos, donde te hacemos parte del grupo, y te valoramos como persona, te hablamos y te escuchamos.

Ay como te quiero! Como me mirás con complicidad y te sonreís buscando jugar, y nos entendemos con solo mirarnos.

“-Yo no quiero perder a mi Papá” – me dijistes en la playa cuando te pedi que te quedaras esperándome que iba a buscar tus sandalias y la toalla.

“-No me vas a perder nunca, hijo” – te dije y los ojos se me pusieron llenos de lagrimas de amor. Y te hice upa. Y no pude hablar mas. ¡Mucha upa en estos 3 dias para Nicolas!