¿Que es la realidad? – Conversaciones con mi viejo (Parte 1)


Hace pocos días, como cada vez que me llama, me reuní con mi viejo. Inmigrante español, residente en Argentina por mas de 50 años, de ideas franquistas. Padre de 2 hijos, laburante, no concluyó la educación primaria, si bien sabe leer, escribir y hacer negocios. Como cada vez que me llama, acepto su pedido. Yo, por el contrario, jamas lo llamo. Consideraba que no tenia nada interesante que hablar con él, hasta ese instante…

Su cumpleaños había sido hacia pocos días, y yo le habia regalado un libro. No un libro cualquiera. Ni la intención habia sido cualquiera. Mas con prepotencia intelectual, le regale “LOS GUACHOS” , de Roberto M. Torres, un libro sobre chamanismo sudamericano. “A ver si alguna vez aprendez algo” fue mi prepotencia interna al dárselo. Para mi sorpresa, concluyó la lectura del libro en apenas una semana…. Y para mi estupefacción, me pidió vernos , para hablar….. del libro…. (!) Yo aun no caía de mi asombro, cuando me pregunto “si, si, el libro a veces es muy profundo , y habla de la realidad, pero ¿Que es la realidad, me pregunto?” . El, Emilio (mi viejo) me preguntaba a mi, Martin (su hijo), qué era la realidad!

Se me dibujo una sonrisa en mis labios. Mi viejo me había devuelto la pelota, con una pregunta sincera. Se le había caido una pregunta. En 73 años de vida que tiene, y tras ser un hombre máquina que solo supo trabajar, era la primera vez que yo le escuchaba preguntar algo de ese calibre. 

Yo había recibido mi cross de derecha, mi golpe cruzado hacia mi mandíbula boquiabierta, un magnifico shot al estilo de una velada boxistica… del campeón mundial que se enfrentaba al ignoto púgil desconocido…. y el ignoto púgil desconocido le había devuelto un cross tremendo. 


Yo estaba contento, se me dibujaba una sonrisa . “Pero ¿Que es la Realidad?“. Yo tenia mi curacion terapéutica, él tenia su pregunta que siquiera jamas había formulado. Y ambos sonreíamos.

Cuando uno se mete con LOS GUACHOS, suceden cosas raras. Pero si encima, uno se mete en serio, tirando golpes de borracho, de bronca, golpes irrespetuosos, jocosos, perniciosos, sombríos,…..,… sera mejor que tenga un buen lugar acolchonado donde caerse sentado de culo…. porque será noqueado por quien menos lo espera.

A tu salud , viejo, gracias.

“Una realidad”, de Gustavo Rivera Kura