Camino por la cuerda tensa que cruza sobre el abismo


Andando hacia el misterio
también traigo canciones de otros mundos.
Melodías dictadas de otros tiempos.
No son mías, me las ha enseñado el viento.
Y aquí estoy aún, habitando esta tierra que tú también pisas.
Mi gran dolor es ver la falta de consciencia que prima entre los hombres.
Si realmente fuéramos dueños de nuestras vidas,
así como de nuestros sueños,
quizá pudiéramos actuar a favor del equilibrio
e impedir que en el pulso entre la vida y la muerte
sea la destrucción la que siempre gane.
Este dolor es el anhelo que impulsa mi INTENTO
para aportar mis energías creativas al equilibrio.
Así, sin querer alcanzar ni lograr nada,
simplemente trazo mi huella mientras camino…
Quién soy en esta nave redonda que circunda al sol,
qué hallazgos he venido a hacer
a través del útero que albergó mis miedos.
Camino por la cuerda tensa que cruza sobre el abismo
y me inclino muchas veces hacia el pozo de estrellas,
sólo para sentir el susurro de lo oscuro,
la náusea bendita de la muerte.
Me pregunto si sabré partir y desasirme,
sin intentar llenar el fardo de recuerdos,
de legados a mi nombre,
aún sabiendo que la Nada me dará la recompensa
y un alud me fundirá al silencio,
allí donde duermen todas las preguntas.
El Viaje, dibujo de María Villares