“Disposición Final” , así la dictadura argentina mato a miles


Quiero compartir con uds. solo unas pocas frases de las palabras textuales usadas por el ex dictador Jorge R. Videla, en un libro de próxima aparición, para identificar cómo piensan eso que llamamos militarismo, eso que llamamos derecha, incluso al extremo de identificar a la propia población como enemigo.

Pues bien, el ex dictador Jorge Rafael Videla admitió que la dictadura militar argentina asesinó  a “siete mil u ocho mil personas” que estaban detenidas o secuestradas y que hizo desaparecer sus restos “para no provocar protestas dentro y fuera del país. Cada desaparición puede ser entendida ciertamente como el enmascaramiento, el disimulo, de una muerte“. Disimular, ocultar, la muerte. 
No había otra solución; estábamos de acuerdo en que era el precio a pagar para ganar la guerra contra la subversión y necesitábamos que no fuera evidente para que la sociedad no se diera cuenta. Había que eliminar a un conjunto grande de personas que no podían ser llevadas a la justicia ni tampoco fusiladas“. Precio a pagar, un “yo” se auto designa mesías salvador de vaya a saber qué cosa imaginaria, para asesinar a un “otro”.
Videla hizo estas declaraciones al periodista Ceferino Reato para el libro Disposición Final, la confesión de Videla sobre los desaparecidos . El ex dictador destaca “la influencia de la llamada Doctrina Francesa en la lucha contra las guerrillas“. Para variar, el adoctrinamiento externo por una potencia extranjera (Francia en este caso, USA con la Escuela de las Américas en otro) formatean la mente de un militar para asesinar a su propio pueblo…. con doctrina ajena, convirtiéndose en lo que tanto propiciaba defender, lo propio, contra lo ajeno.
‘Disposición Final’ fue una frase más utilizada; son dos palabras muy militares y significan sacar de servicio una cosa por inservible. Cuando, por ejemplo, se habla de una ropa que ya no se usa o no sirve porque está gastada, pasa a Disposición Final” . Un “yo” auto designado juez del universo, dispone que una cosa (no un ser humano) no sirve mas y lo dispone.
Ojala que en los próximos 200 años logremos la conciencia que se necesita para una América Latina libre de militarismos y militares, aprendiendo de la muerte, y renaciendo.