WALT WHITMAN – Extractos antojadizos del ‘CANTO A MI MISMO’


WALT WHITMAN – EXTRACTOS ANTOJADIZOS DEL ‘CANTO A MI MISMO’
(seleccionados subjetiva y sentimentalmente)
III
Instinto……. instinto…… instinto 
Instinto siempre procreando el mundo. 
De la sombra surgen los iguales que se contradicen y se complementan, 
la sustancia que se multiplica…… 
el sexo siempre, 
siempre una malla de identidades y diferencias……. 
Nunca ha habido otro comienzo que éste de ahora, 
ni más juventud que ésta 
ni mas vejez que ésta; 
y nunca habrá más perfección que la que tenemos 
ni más cielo 
ni más infierno que éste de ahora.
Inútil es querer perfeccionar. 
Esto lo saben ya los doctos y los indoctos. 
Firmes, 
clavados 
ligados, 
abrazados al mismo palo, 
resistiendo como caballos percherones, 
amorosos, 
altivos 
y eléctricos…….. 
¡yo y este misterio estamos aquí! 
VI 
¿Qué es esto?, me dijo un niño mostrándome un puñado de hierba. 
¿Qué podía yo responderle? 
Yo no sé lo que es la hierba tampoco
VII 
¿Es agradable nacer? 
Pues yo os digo que es tan agradable morir
VIII
Me sumerjo en la ciudad 
y presencio el espectáculo de la calle: 
el charla de los que pasan, 
el traqueteo de los omnibuses, 
la rueda del carro que rechina, 
el sordo murmullo de la suela de los zapatos en el pavimento, 
el golpe de los cascos sobre los adoquines, 
el retintín de los trineos, 
el cochero con el alquila levantado, 
las peleas de nieve….. 
los gritos de júbilo, 
los vítores a los héroes populares, 
la furia de la muchedumbre arrebatada, 
el paso rápido de una camilla (dentro llevan un enfermo al hospital), 
el encuentro de dos enemigos, 
la blasfemia súbita –el puñetazo y la caída–,
Todo lo observo, 
todo lo anoto, 
todo este espectáculo con su resonancia me interesa, 
me mezclo en él……. 
y luego me voy.
XIV
La presión de mis pies sobre la tierra 
levanta miles y miles de emociones 
que desprecian este esfuerzo mío por definirlas.
XVI
Todo lo resisto mejor que mi propia diversidad
XVII 
Estos son los pensamientos de los hombres de todas las edades y de todos los pueblos; 
no son originales, 
no son míos solamente, 
si no son tuyos también, no son nada o casi nada; 
si no son el misterio, 
y la llave al mismo tiempo, que abre todos los misterios, no son nada; 
si no son lo inmediato y lo distante, no son nada. 
Son la hierba que crece donde hay agua y tierra, 
son el aire corriente que envuelve nuestro globo.
XX 
¡Quién va allí! 
Grosero, hambriento, místico, desnudo…… ¿quién es aquél? 
¿No es extraño que yo saque mis fuerzas de la carne del buey? 
Pero ¿qué es un hombre en realidad? 
¿Qué soy yo? 
¿Qué eres tú?
XXI
Noche, apriétame contra tu pecho desnudo, 
apriétame contra tu pecho desnudo, noche nutricia y magnética. 
Noche de vientos australes, 
noche de grandes astros solitarios, 
noche callada que me guiñas, 
noche loca y desnuda que me buscas
XXIV
Cuando subo las escaleras de mi casa me detengo y digo de pronto: pero ¿es esto cierto? 
La enredadera que trepa por mi ventana me satisface más que toda la metafísica de los libros. 
XXVII 
¿Qué significa existir en una forma? 
Vamos girando todos sin cesar para volver otra vez desde la curva más distante. 
Si no hubiese nada más desarrollado que una ostra en su cascarón de piedra, eso sería bastante. 
Pero yo no tengo cascarón. 
Poseo hilos conductores rapidísimos, ya esté quieto o en marcha. 
tentáculos que se apoderan de todas las cosas y las llevan intactas a través de mi ser. 
Cuando rozo, palpo o siento con mis dedos, soy feliz. 
Y tocar otro cuerpo es algo que apenas puedo resistir. 
XXXIII
Me despojo de ataduras y de lastre, 
apoyo los codos sobre los acantilados, 
circundo las sierras, 
abarco los continentes con las manos 
y me voy de camino con mi visión.
XLI
He tomado las medidas exactas de Jehová 
y aquí en mi portafolio llevo una litografía de Cronos, 
y otra de Zeus, su hijo 
y otra de Hércules, su nieto; 
dibujos bastante buenos 
de Isis, 
de Osiris, 
de Baal, 
de Brahma, 
de Buda, 
de Odín, 
del terrible Mexitli, 
un grabado de Alá 
y una estampa de Crucificado. 
Todas estas imágenes las he comprado por lo que valen, 
en su justo precio, 
sin dejarme engañar, 
sin pagar un centavo de más. 
Acepto que han vivido todos 
y que en su día hicieron su labor 
y cumplieron su destino. 
(Engendraron mitos para pájaros implumes que ahora tienen que levantarse, volar y cantar por su cuenta.) 
XLIII
Yo no sé lo que aún no hemos sufrido y lo que aún nos aguarda más allá, 
pero sé que llegará de una manera inexorable.
Todas las fuerzas del universo 
han trabajado sin descanso y obedientes para completarme y deleitarme…..
XLVI
Tú también me haces preguntas y yo te escucho. 
Y te digo que no tengo respuesta, 
que la respuesta has de encontrarla tú solo. 
Siéntate un momento, hijo mío. 
Aquí tienes pan, como, 
y leche, bebe. 
Pero después que hayas dormido y renovado tus vestidos, te besaré, te diré adiós y te abriré la puerta para 
   que salgas de nuevo.
XLVII
Si quieres entenderme, ven a las sierras y a las playas abiertas. 
La mosca que se posa en tu frente es ya una explicación; 
y una gota de auga 
y el movimiento de las olas…… una clave.
Me explico mejor con los niños y los vagabundos 
que en las aulas y en las escuelas cerradas.
Todo esto está en mí. 
No sé lo que es, pero sé que está en mí
No sé qué es esto. 
Es algo que no se ha dicho nunca….. 
Algo sin nombre que aún no está en el lenguaje ni en el símbolo. 
Es algo que gira más que la Tierra en que yo giro 
y me anuncia que la creación es el abrazo del amante que nos despierta.