Relato corto #2 : Mezcalito


Siguiendo con la serie de relatos cortos recientemente inaugurada, ahora le toca al Jaguar o Mago (Ix en maya, Ix en yucateco). Nuevamente, dentro de lo que llamamos realismo mágico, en tiempo pasado, y en primera persona. “Mezcalito” es el título que describe una de las características posibles de cómo se siente un puente entre dos mundos, dos realidades.

MEZCALITO (#2)

La planta caminaba. Bueno, no solo caminaba. Lo hacia verticalmente trepando la pared de tablas de maderas. Mientras movía sus hojas-piés, me hablaba. El mezcalito me hablaba pero yo no podía escuchar lo que decía. Parecía que aún no tenía el acceso a ese contenido que estaba transmitiendo.

El pupilero me dijo que el mezcalito , el peyote, era su maestro. Y que obtenía el conocimiento a través de él, ya que esa era una entidad super-mediadora.

Me mostró luego como materializaba un huevo energético entre ambas palmas de sus manos, poniéndolas a la altura del esternón , frente a su pecho, y concentrando toda su atencion en ese acto, como si fuera el último acto de su vida. Una vez formado, colocó ese huevo sobre mi antebrazo izquierdo, casi sobre mi muñeca, y para mi atónita mirada, se desvaneció, entrando debajo de mi piel, a través de mi carne, y comenzó a navegar por mi sangre, hacia mis dedos. Emergió luego como un obelisco, a la altura de la primer falange de mi dedo índice, en esa mano. Yo no podía dejar de mirar ni sentir lo que estaba sucediendo en mi cuerpo. Me aclaró que esa forma de obelisco se debía a que la energía había reparado un hueso de mi dedo, y así sucedía siempre.

Repitió el acto con otro de los pupilos. Los mismos resultados. Solo que el obelisco se erguía en otra falange de otro dedo, y mas grande.

Atónito. No cabía otra palabra. Yo no sabía donde estaba, o qué mirar, ni que decir, o si acaso quería decir algo. Parecía que después de todo, tenía ganas de aceptar de buena gana que una planta caminara verticalmente y hablara, con tal de poder soportar lo que acababa de sentir en mi propio cuerpo.

Sí, camina.

Sí, habla.

Sí, super-mediadora.

Sí, maestro.

Parecía que ahora alguien estaba caminando verticalmente, pues.

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