Relato Corto #3 “Mientras respire”



Siguiendo con la serie de relatos cortos recientemente inaugurada, ahora le toca a la Ofrenda (Toj en maya, Muluk en yucateco). El estilo es auto-reflexivo, y es una misiva. Entregada en mano y corazón.

 

“Pienso en mi, pienso en ti, respiro y me pregunto cosas de la vida y de la muerte, de lo que estoy aprendiendo en el mundo material y de mi necesidad de ir hacia adentro. Algunas veces al verte encuentro que la vida me ha mandado un gran maestro, un gran ser humano con el que me gusta compartir mis sentimientos, pensamientos… mi vida.

Nuestros caminos nos han vuelto compañeros, cómplices de sueños, de pinturas, de quereres, de enojos y perdidas de memoria temporales, pero al fin y al cabo compañeros.

Importante es decir que no me olvido de mi alma, que al final es la que se desvanecerá en el universo cuando mi carne no se pueda sostener mas, todos los días salgo al campo de guerra sin pensar en volver o no volver, y siempre me llevo conmigo tu calor como abrigo y tu amor, que es mi amor, como pomada mágica cuando me asalta el arma del contrincante.

No te idealizo, te veo y te vivo, porque hoy estas aquí eres real en este mundo, mi mundo, es lo que siento.

Cuando me preguntas qué me motiva, qué me mueve, cuál es mi pasión…. mi respuesta siempre va a ser ‘atender mi necesidad interior’. ¿Cual es mi necesitad? Encontrarme conmigo, con mi esencia, se cual sea mi esencia. Mi verdadero ser, ¿sé cual es mi verdadero ser? Eso es lo lo que estoy buscando… pero esta búsqueda es legitima ya que parte de una necesidad que nace de mi corazón, porque lo siento latir porque se oprime o se abre, porque físicamente me manda señales de hacia donde debo dirigirme.

¿Me apasiona alguna actividad humana específica? No, cada una de las cosas que hago que involucra mi cuerpo, mente, manos; la hago con conciencia, con amor, con corazón, con todo mi ser. Me ayudan a tener una meditación en movimiento, acallan mis voces internas y quizá haya cosas que no me gusten y las hago igual y mi frase será es lo que tengo que hacer… pero esa decisión la tomo porque muy dentro de mi se que eso será un gran aprendizaje. No existe una única cosa física externa que le pueda llamar pasión o motivación, no hay nada externo que me motive, lo único que me motiva es cada respiración y movimiento consciente que logro hacer, cada color que logro percibir con los ojos cerrados, cada olor que logro identificar sin saber directamente que es lo que se esta cocinando, cada textura que toco y no toco en todo momento, la identificación y encuentro con partes de mi sombra, cada sentimiento que conscientemente sé que sale del fondo de mi… esto es algo que no puedo explicar con palabras, eso es lo que en realidad me motiva a vivir.

Mientras respire mis pasos no se apagaran ante el camino del encuentro conmigo.”

@copyright 2014 martin d cernadas

Kandinsky , Several Circles, 1926