Relato Corto #7, SHIATZU PLANETARIO

  Ese día, al oriente, en Egipto, se descubrió una pirámide que estaba oculta. Ella tenía uno de sus lados emergidos, y era igual a otro lado de otra pirámide recientemente descubierta pero al occidente, en América Central. Estos lados similares tienen esculpidos el momento del último cataclismo : Nuestra estrella central, el Sol , se podía apreciar con su circunferencia y llamaradas enormes, pero multiplicadas en varias veces al tamaño del actual Sol que conocemos. Tan cerca de la Tierra parecía estar, que la Luna apenas si podia cubrir una parte insignificante del mismo cuando se le anteponía, vista desde la Tierra. Hoy, si la Luna se le antepone al Sol, lo eclipsa totalmente.

  Se hicieron muchas preguntas : Si la órbita de la Tierra estuvo en ese entonces tan cerca del Sol, logrando ver su tamaño incrementado, al tiempo que la Luna apenas si cubría una fracción del mismo…. ¿sobrevivieron esos seres que grabaron ese momento? Dificilmente , el cataclismo debió ser terminal. ¿Que sentido tenía prevenir un momento de cataclismo terminal si por definición es un exterminio? ¿O acaso la vida exterminada podría volver a germinar una vez que las aguas evaporadas volviesen a formar océanos y mares, al alejarse del Sol nuestro planeta? ¿Y porqué indicado en dos (2) lugares del planeta?

  Ese día, mientras tanto, mi clase de shiatzu de enfocó en dos (2) puntos de digitopresión sobre la espalda, a la altura donde terminan los homóplatos, siguiendo el canal mas exterior del meridiano de vejiga. Allí, usando ambos pulgares, presioné ambos puntos al mismo tiempo, dejando caer el peso de mi cuerpo, desde mi hara, y sobre el cuerpo del paciente receptor, sientiendo y percibiendo. 
  Poco a poco la percepción fué de elevarnos al unísono. El cuerpo energético del receptor como el mío en una sola unidad, se elevaron. Activar el meridiano vejiga, paralelo a la columna, hizo circular el canal de energía que este paciente necesitaba. Una sensación de volatilidad y liviandad, fué como volar. Arriba, arriba, arriba, toda su energía volvió a circular. El elemento agua puso a andar el ciclo energético. 
  Y pensé entonces en ambas pirámides… en sus lados iguales. Que como dos (2) puntos de energía equidistantes a una columna central, y distribuidos en la geografía de este cuerpo planetario, deben de presionarse para poner a cicular su energía. Energía yang, que entra desde la cabeza hacia los pies, desde el Sur al Norte respectivamente. 
  Mi clase de shiatzu aplicada a todo cuerpo. Humano, animal, o planetario incluso. 
  Poco a poco fuí soltando la digitopresión sobre el cuerpo del paciente. 
  Volvimos a Tierra. 

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