Relato Corto #8, “Cuarenta y cuatro”


Prosiguiendo con la serie de relatos cortos, y continuando al relato “1034”, sigue éste otro. También uso del realismo mágico, tiempo pasado, y primera persona. “44” es el título del mismo. 
“44”

Al regresar a mi selva, a mi tierra, todo era confuso. Mi cuerpo todavía sentía la electricidad -se dejaban sentir sus rastros en la piel-, y mi dilema no se resolvía.

Mi amigo -el que siempre me aconseja en estas cosas- tuvo que ser intuitivo cuando lo consulté acerca de mi experiencia con el engendro del inframundo, y con los sefardíes. Y dijo. “Es el número cuarenta y cuatro en realidad, si sumas 10 y 34. Son dos (2) árboles completos” . El tenía la cábala en su cabeza y en su alma. Su intuición me llevó al libro indicado. Mi suerte -no cabe otra palabra- encontró el 44. Los 72 nombres de Dios, son los 72 nombres de los Angeles Guardianes en la cábala . Y solo tuve que buscar el Guardián representado por la ubicación 44 , su significado, sus implicancias.

Estoy ante un abismo. Si abandono con la respuesta hallada, mostrando miedo y huyendo, el engendro me perseguirá tal como hace un perro enfurecido con un niño cobarde. Mi amigo resultó un embaucador, él sabía a dónde me llevaba. Abismo, dilema y respuesta. La reputa madre que parió todo esto.

Si opto a pesar de mí mismo por enfrentar el egendro -al cual no puedo ni dirigirle la mirada- , debo trabajar lo que me pide la respuesta hallada. Trabajar en mi selva, en mi tierra, para vencer allá donde mi percepción me mostraba otra realidad espantosa.

Quien me manda escucharlo.

@copyright 2014 martin d cernadas