El Papa argentino : 3 opiniones diferentes a la general, 1 testimonio


El nuevo Papa, argentino él, ha suscitado al menos 2 opiniones diferentes a la general, basadas en evidencia histórica pero no probada en juicio alguno, del secuestro de un sacerdote durante la última dictadura militar, por un lado, y de evidencia el presenta la otra, que difieren de la opinión general. Y 1 testimonio, de uno de los torturados en 1975.

Es necesario escuchar lo que otros piensan y muestran, diferente a la general, tomarse el trabajo de reflexionarlo, compararlo, sopesarlo, y concluir internamente si pudiera ser válido o no. Lograr alcanzar conciencia.

Horacio Verbitsky, en Página/12, el punto de vista mas acérrimo basado en documentos de la dictadura militar argentina, 1976-1983, y de un caso testigo , el caso Yorio, sin prueba en juicio : “Un experto en tapar”


“Entre los centenares de llamados y mails recibidos, elijo uno. “No lo puedo creer. Estoy tan angustiada y con tanta bronca que no sé qué hacer. Logró lo que quería. Estoy viendo a Orlando en el comedor de casa, ya hace unos años, diciendo ‘él quiere ser Papa’. Es la persona indicada para tapar la podredumbre. Es el experto en tapar. Mi teléfono no para de sonar, Fito me habló llorando.” Lo firma Graciela Yorio, la hermana del sacerdote Orlando Yorio, quien denunció a Bergoglio como el responsable de su secuestro y de las torturas que padeció durante cinco meses de 1976. El Fito que la llamó desconsolado es Adolfo Yorio, su hermano. Ambos dedicaron muchos años de su vida a continuar las denuncias de Orlando, un teólogo y sacerdote tercermundista que murió en 2000 soñando la pesadilla que ayer se hizo realidad. Tres años antes, su íncubo había sido designado arzobispo coadjutor de Buenos Aires, lo cual preanunciaba el resto.”


No estoy seguro de que Bergoglio haya sido elegido para tapar la podredumbre que redujo a la impotencia a Joseph Ratzinger. Las luchas internas de la curia romana siguen una lógica tan inescrutable que los hechos más oscuros pueden atribuirse al espíritu santo, ya sean los manejos financieros por los que el Banco del Vaticano fue excluido del clearing internacional porque no cumple con las reglas para controlar el lavado de dinero, o las prácticas pedófilas en casi todos los países del mundo, que Ratzinger encubrió desde el Santo Oficio y por las que pidió perdón como pontífice. Ni siquiera me extrañaría que, brocha en mano y con sus zapatos gastados, Bergoglio emprendiera una cruzada moralizadora para blanquear los sepulcros apostólicos.”

Washington Uranga, Pagina/12, “Un estratega político” :

“Sereno, firme en sus decisiones, obstinado en aquello en lo que cree, consciente del poder que le da su condición, Jorge Bergoglio tiene una personalidad que puede leerse como contradictoria. A su austeridad y sencillez en todo lo concerniente a su vida personal y eclesiástica, se le opone una alta cuota de intolerancia y hasta de soberbia para enfrentar a quienes considera sus adversarios o enemigos. Esto tanto en el terreno eclesiástico como en el político.”


“Todos quienes lo conocen resaltan su vida austera. No tiene auto, viaja en transporte público, viste de manera sencilla, con ropas eclesiásticas negras pero sin signos ostentosos y evidentes de su condición episcopal. En general, los sacerdotes y los religiosos de la Arquidiócesis de Buenos Aires lo recuerdan como un obispo cercano a sus preocupaciones y problemas. Ha sido un hombre afecto a pasar por las parroquias para dialogar con los curas sobre los problemas que se les plantean. Aun siendo obispo y luego cardenal no dejó de visitar a los enfermos en hospitales públicos y en instituciones privadas, como parte de su ejercicio sacerdotal.”


“La etapa más cuestionada y controvertida de su vida tiene que ver con su actuación como superior provincial de la Compañía de Jesús durante la dictadura militar. Se lo ha señalado como directo responsable de la desaparición de los sacerdotes también jesuitas Francisco Jalics y Orlando Yorio. Ambos curas, que desarrollaban trabajo social en las villas de Buenos Aires, fueron secuestrados y llevados a la ESMA. De allí fueron devueltos después de padecer torturas. Bergoglio niega toda responsabilidad en la desaparición de los curas. Orlando Yorio, que ya murió, estaba convencido de que su superior los había entregado. El episodio nunca fue aclarado en forma suficiente.”




Adolfo Perez Esquivel, premio Nobel de la Paz, opinaba lo contrario sobre la supuesta vinculación de Bergoglio con la dictadura. “Bergoglio no tenía vínculo con la dictadura. Se lo cuestiona porque se dice que no hizo lo necesario para sacar de la prisión a dos sacerdotes, siendo él el superior de la congregación de los Jesuitas. Pero yo sé personalmente que muchos obispos pedían a la junta militar la liberación de prisioneros y sacerdotes y no se les concedía”.


Francisco Jalics, 1 de los sacerdotes torturados : “Bergoglio no nos denunció a Yorio y a mí” . Uno de los curas jesuitas secuestrados durante la dictadura rompió el silencio y aseguró: “Es un error afirmar que nuestra captura ocurrió por iniciativa de Francisco”.


Como vemos, muchas voces, y 1 testimonio directo. Como a todos los hombres, lo conoceremos por sus acciones. Y podremos reflexionar a través de sus acciones, quién es el hombre.