Instrucciones para ver la sombra


Tomo el texto de Cortazar, “Instrucciones para dar cuerda al reloj” (1962), y saco un cross de derecha a lo Arlt , y re-escribo “Instrucciones para ver la Sombra”:

 
” Allá al fondo está la sombra, pero no tenga miedo. 
  Sujete la mugre con una mano, tome con dos dedos la bosta, y remóntela suavemente. 
  Ahora se abre otra hediondez, el ego despliega sus defensas, los justificativos  corren regatas,  las opiniones personales se van llenando de sí mismas y de ellas brotan efluvios insalubres, las brisas de la mierda, la sombra de un hombre, el perfume de la muerte.

  ¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, no deje de verlo, ése es usted. 
 
El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue
olvidada va corroyendo las venas del corazón, gangrenando la fría sangre
de sus rubíes. 

  Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no hay tiempo.”

¿Para que se proyecta la sombra? Según Neumann, el sentimiento de culpa tiene su origen en la percepción de la sombra, este sentimiento de culpa se descarga del sistema, tanto a nivel individual como colectivo, mediante el mismo fenómeno de proyección de la sombra.

La sombra, que se halla en conflicto con los valores conscientes (ya que el rostro de la cultura se opone a la animalidad) no puede ser aceptada como una parte negativa del propio psiquismo, siendo proyectada o transferida, por consiguiente, al mundo externo y experimentada luego como un objeto procedente del exterior. A partir de entonces deja de ser un problema interno para pasar a ser perseguida, combatida y exterminada como si se tratara de un objeto ajeno.

“La paranoia presupone un complejo de mecanismos mentales, emocionales y sociales mediante los cuales una persona -o un grupo- se atribuyen toda la justicia y la pureza mientras asignan, al mismo tiempo, toda la hostilidad y la maldad a sus enemigos. Este proceso se inicia con la división entre el “buen” Yo y el “mal” Yo . Mediante esta arritmia escamoteamos de la conciencia aquellos aspectos inaceptables de nuestro Yo que Jung denominaba “sombra” (la envidia, la crueldad, el sadismo, la hostilidad, etcétera) que, a partir de entonces, sólo reconocemos como cualidades de nuestros enemigos. De este modo, la paranoia cumple con la función de reducir la ansiedad y la culpabilidad que sentimos y de transferir a los demás aquellas características que no queremos reconocer en nosotros mismos.”

Ma. Alejandra Estrada, Fundacion C.G.Jung de Psicología Analitica, 1998.