Sufrir el peso de estar vivos. De haber sobrevivido.


“Nos propusimos rehacer nuestra vida. Nos obligamos a olvidar. Si es posible, hasta anular nuestra identidad. Tratar de no existir con todo lo que eso significa. Y cargar nuestra cruz: que, así como antes nos decían que nos pasó lo que nos pasó porque ‘algo habrán hecho’, después de salir nos miraran raro porque habíamos sobrevivido… Sufrir el peso, la culpa de estar vivos. De haber sobrevivido”
Andrés Remondegui , sobreviviente del campo de concentración “La Perla”, de la dictadura militar argentina, 1976-1983.