Relato Corto #13, La Mascara de Pacal


Un
diáfano maestro enseñaba sus lecciones gnósticas de misticismo
tolteca. Sus palabras escogidas con acero eran irrefutables. Su cara
de piedra nibelunga lo afirmaba. Y sin embargo yo lo observaba porque
su impasividad, su frialdad, su dura cara de piedra no se condecía con el fuego animado que pretendía transmitir . Recordé su rostro.
Era el de alguien ya muerto. Una máscara, como la de Pacal. Una
tumba pulcramente adornada ya silenciosa.
Me
agache para tomar una piedra de obsidiana del piso. La apreté en mi
mano fuertemente , y midiendo la trayectoria se la arrojé directo al
rostro.
Su
máscara pétrea estalló en mil pedazos y dejó al descubierto un
dragón de fuego, un ser que al ser descubierto, se puso
inmediatamente en fuga. 

Al
despertarme del sueño, estaba transpirado de tanto correr fugándome
en la neblina brumosa de la que acababa de salir. Tocaba mi rostro
como queriendo enjugar mi sangre. Parecía sentir que algo me había
partido la cara de un piedrazo. Respiré profundo, dubitativo, pero
mas liviano. 




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