El Estado Islámico (EI) – Cambios geopolíticos


Extracto resumido de ReGeneracion MX

El Estado Islámico no tiene patrón, lo que hace que sea difícil encajarlo en el mapa geopolítico de la nueva Guerra Fría en Oriente Medio. Todo tipo de gentes quieren culpar a una u otra gran potencia o poder regional de la existencia del EI. Algunos en el mundo árabe no pueden imaginar que un grupo pueda surgir y avanzar tanto sin el oscuro apoyo de gentes de fuera, y ven la mano de EEUU y/o Israel detrás de él. Dada su tendencia ideológica islamista salafí, se acusa a Arabia Saudí de ser su patrocinador, si no directamente, en algún sentido último. Otros han intentando colocar la culpa de la aparición del EI sobre Qatar o Turquía.

Ninguna de estas teorías se sostiene realmente. El Estado Islámico cuenta ciertamente con el apoyo de algunas personas en Arabia Saudí y los estados del Golfo, tanto en términos de voluntarios como de contribuciones monetarias. Ambos gobiernos, el qatarí y el saudí han vertido montones de dinero en la oposición siria; es posible que parte de ese dinero haya acabado en el EI. Pero no hay pruebas de que el gobierno saudí o el gobierno qatarí estén apoyando directamente al grupo. Al abrir sus fronteras a la oposición siria, Turquía permitió que todo tipo de grupos organizaran y establecieran líneas de suministros. Ninguno ha alcanzado el nivel de éxito del EI.

El EI no surgió como la fuerza que es porque tuviera un gobierno detrás de él. Se ha autofinanciado en gran medida, consiguiendo ingresos del bandolerismo, chantajes, control de rutas comerciales y de apoderarse de activos lucrativos como las refinerías de petróleo y las estaciones de gas. Recluta a sus fuerzas a amplios niveles, en Oriente Medio y el Norte de África y a nivel global; su mismo éxito anima a yihadistas y simpatizantes a unirse a él. Está extremadamentebien organizado y disciplinado. Una de sus grandes fuerzas a nivel propagandístico es que no es cliente de un poder exterior. Puede honestamente representarse a si mismo ante los sunníes iraquíes y sirios a los que gobierna y de cuyo apoyo depende (ya sea mediante cooperación activa o aceptación pasiva) como guardián de sus intereses contra los gobiernos sectarios en Damasco y Bagdad.