La Verdad Subjetiva


El escritor Coetze en una nota a propósito (*) habla de la verdad subjetiva, y de los motivos de los artistas, pacientes, o cualquier ser reflexivo que ahonde en ella, sopesando el riesgo y el motivo profundo para tenerla. Con ese pié, hagor mi reflexión.

(*) Nota de  para ElPais.es

 

“La verdad propia, interna, no ficha al entrar, no pesa, no mide, no tiene más registros que el recuerdo voluble que alberga la mente … Tal vez la mejor para sobrevivir, pero con riesgo de grave fractura”.

Sobre los motivos profundos, esta vez Janet Malcolm trae a colación su experiencia :

  • Entrevistador  —¿Por qué tus collages son arte y los míos no?
  • Artista Consagrado  —No hay nada que diga que tus collages no sean arte. Son arte si tú afirmas que lo son. Pero hay más que solo eso.
  • —¿Qué es ese más?
  • —El más es un deseo de disolver,  de ser la antena de una parte de nuestra vida contemporánea y transmitir esa energía, meterla en los fragmentos de esta historia.”

“Hay quien crea para dar salida a su perplejidad, para indagar en su memoria, para superar el desarraigo, para pensar mejor, por necesidad o para ser antena.”

 

En la historia que cuenta Valerie Gaillard sobre su propia abuela nonagenaria, esta última tan intelectual y a-sentimental, fría durante toda su vida, que todo lo que le quedaba en su último días yá en el geriátrico, era poder sentir, y decirle a su nieta, que era sangre de su sangre, que su nieta provenía de ella, y la abrazaba emotivamente. El elemento Agua del que provenía la volvía a reclamar, de la inconciencia a la inconciencia.

Entonces ¿Para qué tiene el ser humano su verdad subjetiva? ¿Para qué expresarla si de todas formas esa verdad se pierde en la desmemoria? ¿Para qué vivir experimentando y dando testimonio de lo vivido, en la expresion que fuese (escritos, pinturas, música, hijos, …) si nada queda? ¿Para qué tanta verdad subjetiva experimentándose a sí misma? ¿A dónde vá la conciencia cuando morimos? ¿A dónde, a quién, cuándo, para qué, a quien le importa?

“Decía Platón que entre la verdad y la belleza, los poetas eligen siempre la belleza.” 

Hemos de buscar la belleza entonces, si despues de todo la verdad no existe, para los que gustan de la poesía. Pero si no te gusta Platón y no eres un poeta, ¿qué será la belleza? ¿o esta anulada y no la veo? ¿Será como el tiempo cuántico que se anula en las ecuaciones del paradigma? ¿O será que debo empezar a ser poeta?

 

 

 

lago-salmuera