La respuesta está en nuestras manos


(*) Por Carles Torner Pifarré / PEN Club Internacional / Presidente del Comité de Seguimiento de la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos

Cuenta una antigua leyenda que, hace mucho tiempo, había un rey que oyó explicar que en su país vivía un sabio verdadero. Tan sabio era, según decían, que hablaba todos los lenguajes del mundo. Sabía escuchar a los pájaros y los entendía como si fuera uno de ellos. Sabía leer la forma de las nubes y comprender de inmediato su sentido. Cualquier lengua que oyera, él respondía sin vacilar. Incluso leía el pensamiento de los hombres y las mujeres, vinieran de donde vinieran. El rey, impresionado por tantos méritos que se le atribuían, llamó a aquel hombre sabio a su palacio. Y el sabio acudió. Cuando lo tuvo ante si, el rey se apresuró a preguntar:

–¿Es cierto, buen hombre, que conocéis todas las lenguas del mundo?

–Sí, Majestad –respondió.

– ¿Es cierto que escucháis a los pájaros y comprendéis su canto?

–Sí, Majestad.

–Y, tal como me han dicho, ¿es cierto que leéis el pensamiento de las personas?

–Sí, Majestad. El rey tenía aún una última pregunta…

–Hombre sabio, en mis manos, que están escondidas a mi espalda, tengo un pájaro. Respóndeme, ¿está vivo o muerto?

–La respuesta, Majestad, está en vuestras manos.

La respuesta está en nuestras manos.

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