¿Qué es el chamanismo? ¿De qué me sirve? (I)


Chamanismo(s) -así en plural- hay muchos. Y muchas son las definiciones de quienes las dan, segun sean desde un punto de vista u otro. ¿Pero qué es el chamanismo? Primer intento de aproximación.

Si lo miramos desde una clásica perspectiva antropológica, nos podemos quedar atrapados en conceptos que tratan de clasificar al chamanismo usando el idioma foráneo, sus etnografías, sus semiologías, y cosmovisiones,  mas toda la estructura tradicional de esa ciencia social, orientada a textos académicos para ser publicados y aplaudidos entre el círculo puntual de expertos. La nueva antropología tiene un enfoque ontológico: Ser y Existencia. Este enfoque asbtracto supera la tradicional oposición lógica de conceptos . Así lo propone Johannes Neurath (1). Así hablamos de la oscuridad, la ausencia, y el silencio, para abordar al chamanismo. Este sí es un punto de vista que me sirve más para entender, para no quedar tan preso del discurso antropológico.

Si lo miramos desde la psicología, existe una psicología transpersonal, de mitos y arquetipos que cuadra perfectamente para entender qué es el chamanismo. Es la psicología de Carl Jung (2). Nos explicará el origen mítico y la conexión con la Naturaleza misma, a partir de la psiquis, y como las energías psíquicas tienen existencia en uno mismo. Este enfoque tambien me sirve, claramente.

Si lo miramos desde la perspectiva demográfica, muchos supondrán que el chamanismo solo existe en los nativos, los aborígenes, y en la naturaleza vírgen, y que es imposible en la urbe o ciudad, con cultura y sin naturaleza, sin lengüas originarias, solo con las lengüas del conquistador europeo, que se dedica al comercio.  Pues no es así. Existe el chamanismo aborígen, sí, claro. Y tambien existe el chamanismo urbano.  Este último es ubícuo : Se mueve por todas partes y todo el tiempo. Esta accesible, pero no disponible todo el tiempo, ya que es esquivo. Entra y sale del mundo civilizado, toma, y deja. Entender este punto de vista me sirve para abarcar fenómenos que ocurren en muchos lugares muy disímiles entre sí.

Si lo miramos desde la perspectiva sagrada (reemplace ud. la palabra sagrada por religiosa, o espiritual, según su antojo y conveniencia : yo mantengo sagrada), el puente que conecta lo sagrado con lo profano, la experiencia del éxtasis, pareciera que solo fuera chamanismo aquellos que proponen la ingesta de plantas enteógenas, para poder sentir experiencias no ordinarias en la vida tan ordinaria y aburrida. Debo descartar esta perspectiva porque incluso chamanismos aborígenes que no usan plantas enteógenas, sino que se dedican a curar por la palabra sagrada en su rituales, no encajarían en mi mirada entonces. Claro que otros chamanismos usan plantas, sí, y buscan visiones, y traen diseños desde el mundo invisible, sí. Estos chamanismos interesarán mas a otras personas quizas con cualidades artísticas. Lo que no puedo es solo basarme en el éxtasis para clasificar al chamanismo – ergo, no puedo seguir a Mircea Elíade ni a Levi-Strauss (5). Los otros, los chamanismo de enunciación, digámosle, son el caso de los tzeltales que refiere Pedro Pitarch (3), o los nahuas que estudia Laura Romero (4).

Otro punto de vista guarda relacion con el Conocimiento. No me refiero por cierto a las ciencias exactas ni sociales ni naturales. Sino al conocimiento resguardado. Este punto de vista le dá al chamanismo un común denominador, o propiedades, como silencio, oscuridad y ausencia. Que abarcan lo que se transmite y lo que no. El esoterismo occidental ha observado lo mítico y la conexion natural, y ha usado al chamanismo para transmitir su gnosis, su hermenéutica, su secreto. Silencio, oscuridad, ausencia. Existen pues chamanismos que transmiten conocimientos herméticos -incluso se transmite ese conocimiento en silencio, no verbalizado-. Esta forma de transmitir tan occidental -e incluso judeocristiana en algunos casos-, se diferencia de otros chamanismos orientales taoístas. Los chamanismos aborígenes que se dedican a explorar con visiones, no transmiten el conocimiento que cada cazador obtiene de la presa que mata -como es el caso de los huicholes-. La relacion del chaman con el conocimiento, o el poder, es única.

Y puedo continuar con la perspectiva energética : Todo para el chamanismo es una mera cuestión de energía. Nada más. Fín.

Ahora, tómense todos esos puntos de vista, úselos todos al mismo tiempo, y ud. estará en condiciones de tal vez empezar a comprender, qué es el chamanismo. Como se aprecia, multiples puntos de vista son necesarios para abordarlo, ya que él mismo es múltiple. El ser humano lo es. La naturaleza lo es. El cosmos es múltiple tambien, y sin embargo todo esto cabe en un único universo. ¿No es eso sorprendente? Ni siquiera empecé a hablar del chamanismo en sí mísmo.

Solo necesitar semejante cantidad de puntos de vista, denota un amor infinito, una infinitud de posibilidades de conocimiento, que el ser humano pudiera navegar, al tratar de comprenderse a sí mismo, y a pesar de todos los genocidios diarios que vivimos, y con todo el king kong de ruido de sonidos e imágenes sobre nuestras cabezas llamado modernidad.  ¿De qué me sirve entonces, el chamanismo? – Añádale un tono irónico al formularsela.

-Próximamente, parte (2) de ¿Qué es el chamanismo? ¿para que me sirve? : Ser un “outsider” como lo es el Chamanismo, es ser un enemigo del Poder establecido-

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“Los Espíritus Antepasados ascienden a la tierra” – José Benítez Sánchez (Caminante Silencioso), 1974

 

(1) Johannes Neurath, Master en Etnología de la U. de Viena, Doctor en Antropologia de la UNAM. Autor de “La vida de las imágenes. Arte huichol”.

(2) Carl Jung, Psiquiatra suizo, padre de la psicología que lleva su  nombre, ex discípulo de Freud, y autor de su propia Teoría Psicoanalítica, con conceptos rescatados como el Arquetipo, reconociendo como tales al Sí-Mismo, al Subconciente, a la Sombra, y al Ánima-Ánimus, todas energías psíquicas del Ser Humano. Tambien postuló el Inconciente Colectivo. 

(3) Pedro Pitach, antropólogo español de la U. Complutense de Madrid. Autor de “La Palabra Fragrante”. Referente en la tradicion tzeltal.

(4) Laura Romero, antropóloga e historiadora de la UNAM. Conferenciasta sobre chamanismo mesoamericano. Referente de la tradición nahua.