El Mandala en el Proceso de Individuación


En la Psicología Analítica (jungiana) se define al proceso de individuación, como un camino del héroe donde el encuentro con la Sombra es solo el primer paso que dá el Ego, al cual le sigue la union del Ánima-Ánimus (hieros gamos), y finalmente el Sí-Mismo.

Pero ¿para qué quisiera yo llegar a mi sí-mismo, a mi self, e individualizarme segun el principium individuationis? Al contrario, si éticamente hablando (al modo filosófico) hay un ver más allá del principio de individuación, eso que nos presenta como diferentes y separados en el tiempo y espacio. Ser egoísta aferrándose al principium individuationis y tratar de someter a lo demás (incluidas las otras personas) a la propia voluntad, es lo que hace hoy el hombre moderno.

Para pensar en esto que parece una encrucijada tramposa, tenemos el Mandala. Es un símbolo de autocontemplacion originado en la antigüa filosofía oriental, que ayuda al hombre que está separado en un mundo ilusorio, a romper con esa ilusión (Maya), y así encontrar la verdadera realidad mas allá de las apariencias. Es un mapa ¿pero qué significa y a dónde conduce? Una posible lectura:

  1. Los bordes externos del mandala con su forma geométrica regular, el principium individuationis, formas de percepción de la razón espacio-tiempo y la causalidad. Los cuadrados geométricos regulares externos significa sólo el mundo de la percepción individual del espacio, el mundo de las imágenes ilusorias, del mundo sensible. Estos son los bordes del símbolo mandala, de la ilusión del mundo externo.
  2. El siguiente paso en este mapa, es la llama del deseo, la voluntad. Por lo tanto es la voluntad la que nos encontramos como un hecho inmediato de la conciencia. Esta será la frontera del círculo interior, o algo que está más allá de la definición espacial, y al mismo tiempo de la frontera con el mundo material externo. No es ni más ni menos que un símbolo de la identidad del sujeto de la cognición y del sujeto que desea. Con la voluntad reconocemos las ideas de Platón, los “arquetipos del inconsciente colectivo” jungiano, y las ideas de este mandala, pintadas como representaciones de los dioses míticos. Las ideas son los mitos, los dioses, la fuente de todos los dioses a lo largo de la historia humana. Hay ideas. Arquetipos.
  3. Avanzando, se encontrará al círculo, símbolo del infinito, algo mas allá de las definiciones físicas. En éste círculo está lo fértil expansivo, no en el sentido espacial sino plural, de una manera en que todo se transforma en otro, y que todo existe solo en potencial. Flechas que estan unas dentro de otras, como un posible símbolo de esa pluralidad.
  4. Finalmente, el punto. Un punto incorpóreo. Símbolo del sí-mismo. La trascendencia mas allá de lo fenoménico.  O, la voluntad de trascender del propio sí-mismo.

Mandala

 

Entonces, la pregunta ¿como salir de la encrucijada tramposa? parece que queda auto-explicada en la transcendencia del sí-mismo, que nos regala el mandala, en la interpretacion del mapa.