¿Qué aprendo cuando veo danza butoh? ¿De qué me sirve? – una oscura forma de sentir

El otro día fui a ver danza butoh, y creo que fue la tercera vez en los últimos tiempos que iba. Las otras veces, siempre vi la danza oscura del butoh como una expresión de aquellos que nos reflejaban un dolor, a lo sumo un mito, una historia, tal vez, un cuerpo de otro expresando su interior intenso, no rompiendo de dentro hacia afuera, sino siendo lo oscuro parte de toda la escena. Pero siempre era la escena lo que yo veía.

De pronto y súbitamente, en esta danza coreografiada de la cia. de Rhea Volij, y tal vez por la libertad otorgada a la expresión, de pronto… sentí.  Me sentí en lo que veía. Y fue súbito, tanto que me sorprendí.

Primero, primero fue entender un acto, un número, el de esa pareja que por miedo y con miedo estaban juntos en la oscuridad, y solo se tenían a ellos para destrozarse en sus cuerpos. Su refriega era la vida que generaban, y los excedía, algo más vivía y sin esa lucha, no tenía sentido ni era visible más que el miedo. La lucha desbarataba al miedo, y de pronto, el abrazo vivo de dos que eran un uno único luchando, choque de titanes, dioses, que no se sabían.

Segundo, segundo fue el sentir. Un joven actor limitaba en un cirulo de papeles los dictados de sus fronteras mentales y físicas, lentamente tejiendo su propia frontera con lecturas y lecturas y más cultura, y ropa, y secuencialidad… Y estalla de pronto su corazón hambriento, y rompe los limites culturales, abriendo el muro intelectual, y ríe, y se alegra. Vence lo externo, se caga en lo externo, y él solo es. Y sentí plenamente el momento, desde su concentración a su libertinaje, vivaje en la hoguera.

Por último, ultimo, finalmente, cuando todo terminó, me quedé en silencio. ¿Cómo es que la danza me dejó en silencio, sin diálogo interno, perplejo, mudo? ¿Cómo fue que el movimiento hizo quietud? ¿Y el silencio tornó asombro? Yo era uno más en el escenario que se planteó, un actor inverosímil de esta interrupción brusca en mi devenir de espectador, un disruptivo dancístico sin movimiento, sin habla, solo imagen, que ellos dan en llamar ‘butoh’.

¿Pero qué es esto? Imposible de definir sin sentir.  Que cada quien lo experimente y sienta. Que vaya, vea y venza.

 

 

 

 

HABLA CASANDRA=HORDA
ESTRENO 6/AGOSTO/2016, 20.00 HS
AGOSTO y SEPTIEMBRE/2016, 20.00 HS 
EL EXCENTRICO DE LA 18°. LERMA 420
 Horda