El fuego del horno y el barro nuestro


¿Qué se necesita para encender un fuego crepitante y encrisolarlo para verlo danzar?

Barro de hombres y mujeres, trabajando juntos. Dias de transpiracion, charla y vino, y rica comida revividora.

Manos y pies desnudos. Mente atenta. Agua infatigable para doblegar la sequia de la tierra. Madera de soporte del propio fuego, destino combustible, que encuentra sus propio cuerpo devenido etèreo.

Me habian dicho que la forma contenía a la esencia. Yo vi a la esencia amasar la forma, animada por el espiritu del aire, y su único fin posible, la danza que estalla en belleza y deja el silencio.

Hay un horno de barro. Porque hay hombres que quieren danzar.