Arteterapia


Una introduccion a la “Arteterapia”. Basado en el resumen de “Arteterapia en el tratamiento de personas con trastornos mentales severos: reflexiones, evidencias y retos” de Pamela Reyes, psicóloga y Máster en arteterapia por la Universidad de Barcelona.

El arte es un lenguaje, una terapia de expresión. Un camino de ser. Una opción de hablar con otros signos y materiales. Sea música, pintura, dibujo o danza. En ese sentido, tiene mucho que aportar como herramienta de intervención terapéutica en las personas que, con o sin trastornos mentales, pueden explorar caminos de indagación individual. Muchas veces, es el único camino a transitar que las personas tienen.

Como terapia, podemos hacer reflexiones sobre las principales aportaciones en la intervención terapéutica de personas con trastornos mentales, por ejemplo. ¿en que ayuda? Ya en los años 50 y comienzos de los 60 se abrieron caminos al desarrollo de actividades artísticas en los hospitales psiquiátricos.

“En el arteterapia se pasa a dar importancia a la expresión personal, dejando atrás los cánones clásicos de dar relevancia a una forma y una técnica correctas. Las miradas subjetivas respecto a la expresión visual alcanzan también a otros campos profesionales como la educación y la salud. En la salud mental, vemos cómo el arte se reúne con la salud, ya que cumple los mismos objetivos de bienestar y desarrollo. “ – nos comenta la psicologa Pamela Reyes (Reyes, 2004) que trabaja la arteterapia en grupos.

¿Cuales son los factores terapéuticos de arteterapia grupal? Citando los investigadores, se destacan:

– La auto-observación de la creatividad es un medio de autoconocimiento, en tanto que revela otros aspectos del yo (Reyes, 2004).

– El manejo y la comprensión de las defensas presentes durante el proceso creativo fortalece las funciones yoicas (Killick & Greenwood, 1997).

– Se desarrolla un sentimiento de competencia y mejoría de la autoimagen a través de la experiencia con los materiales artísticos y el logro de ejecutar una actividad positivamente (Charlton, 1987).

– El trabajo artístico ayuda a contener la ansiedad y es un vehículo que favorece la relación (Skaife & Huet, 1998).

– En el trabajo creativo los trabajos son en sí mismos puentes de interacción interpersonal. La utilización de lenguaje no verbal favorece la autoexpresión y la comunicación (Dalley & Case, 1993).

– Los aspectos irracionales en un contexto creativo se vuelven más tolerables y esto favorece la exploración de sentimientos no tolerados, como por ejemplo, la agresividad o ideas delirantes (Sarra, 1998).

– La aparición de recuerdos de la infancia ofrece una oportunidad de continuidad vital la cual muchas veces ha sido discontinuada por la violencia de aparición de la enfermedad mental (Molloy, 1997).

– La imagen visual creada durante el proceso grupal se constituye en metáfora que favorece los procesos de contención y cohesión grupal, enriqueciendo la dinámica grupal (Reyes, 2004).

– Por otro lado, la imagen visual creada constituye un medio de proyección de las ansiedades grupales mejorando los procesos de transferencia (Skaife & Huet, 1998).

Todo esto, nos evidencia que no importa el lenguaje, hay muchas formas de auto-afirmarse y explorarse. Mas allá de la teoría, nos queda desarrollar las herramientas. Individual o grupal (recurriremos a Pichon-Riviere si hay un grupo operativo!) , pero lo importante son ellos, las personas con nombre, con las cuales establecer un vinculo, lograr la conexión, y que ellos logren su expresión.

Pero cada individuo tiene sus individualidades. Y cada particularidad, le es propia. ¿La esquizofrenia se trata igual que la neurosis? ¿Que hacemos con la vulnerabilidad al estrés, las dificultades para afrontar las demandas del ambiente, los déficit de habilidades y capacidades para manejarse autónomamente? ¿Sobre la pérdida de redes sociales de apoyo que en muchos casos se limitan sólo a su familia y situaciones de aislamiento social… ayudan estos grupos de arteterapia?

Continuará.